viernes, 14 de agosto de 2009

Cosas simples y no tan simples

A raiz de un sinfin de circunstancias recientes, varios cigarros y momentos de reflexiva musicalidad solitaria en mi casa, he concluido que los focos de atención de algunas personas (en las que me incluyo) tienen una consecuencia un tanto maligna para nuestras vidas.
Desde niños nos enseñan que debemos ir al colegio para así poder tener herramientas intelectuales y técnicas que nos permitan en una etapa adulta, ser independientes y generar nuestros propios recursos.
Probablemente en la Enseñanza Básica nos entrenan para pasar a la Enseñanza Media y en esta última para la universidad o para el mundo laboral. Algunos seguimos estudiando, centrados en tener un cartoncito decente en nuestras manos. Luego, según los patrones, comenzaremos a trabajar y ojalá ganar dinero, teniendo una estabilidad económica que nos permita tener una familia... matrimonio, casita, hijitos lindos, hogar feliz, mascota, vacaciones al sur o al extranjero, etc. en fin, todo lo esperable.
Hace poco conocí un hombre que decía haber cumplido con todo, paso por paso: tiene buena situación, familia feliz y éxito profesional. Tiene cuarenta años y dice que ya no sabe qué hacer con su vida. Lo cumplió todo.
¿Qué podemos esperar, entonces?
Creo aquí que mi error- y no se si el de otros, allá cada uno con lo que cree correcto para sus vidas- está en lo que he centrado mi atención. Confieso que he pasado mi vida centrandome en el fin, en el logro, el objetivo, la meta, el resultado, el producto... olvidandome del medio.
Con la mente en la Universidad y la Psu me olvidé de disfrutar mi Enseñanza Media. Con la meta de pasar los ramos no disfruto el entretando de estudiar algo que me apasiona. Y quizás con la meta de ganar dinero algunos se olvidan de disfrutar sus trabajos, u otros con la idea de que sus hijos tengan todo y sean gente de bien se olvidan de disfrutar un domingo de regaloneo.
Me es difícil cambar mi foco de atención, he sido entrenada para el rendimiento y la productividad. Pero a ratos pienso que mi vida no se mide con una cifra de evaluación final ni con papeles que reducen todo a palabras. Y no solo aplico esto al ambito académico, ecomómico, de subsistencias etc, sino tambien a mis relaciones con las otras personas.
Espero que cuando sea mayor y tenga nietos y gente que pregunte que fue de mi vida pueda contarles más anécdotas puntuales, sencillas y recordables que un curriculum de vida.

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[Cualquier persona que no se haya sentido identificada con mis generalizaciones, mis mas sinceras disculpas; son solo eso generalizaciones y no representan a toda la población en su totalidad]

1 comentario:

Hammerlink - Mariskal - Alvarox dijo...

mmm cierto.. concuerdo con tu analisis
aunque la verdad es re dificil cambiar el foco... pero se puede.
ahy un libro q es de lolos, se llama. en el camino. creo q con essa historia te poria a ayudar lo importante de vivir las cosas mas intensamente.